¡Las vidas en el centro!

Las mujeres* constituimos la mitad de la población total, y todas, de una manera u otra, nos encontramos en situaciones precarias en diferentes ámbitos de nuestras vidas, hay incluso en algunos lugares donde las mujeres* no son consideradas ni personas. Es necesario conseguir vidas dignas y sostenibles para todas, y no conformarse solo con la mejora de una pequeña parte de nosotras.

En cuanto al mundo laboral, los trabajos que, históricamente, han sido realizados por mujeres valen menos social y económicamente, siendo algunos de ellos inexistentes para el sistema capitalista, pero muy necesarios para la vida. El hecho de no reconocer este tipo de trabajos ha propiciado que actualmente nos encontremos con una brecha salarial de 28%,  colocándonos a todas en una situación de desigualdad, y en especial a las mujeres* migrantes. Por ello, los trabajos reproductivos y de cuidados deben de ser reconocidos, sean remunerados o no.

Vivimos en un sistema en el cual, a través de diferentes tipos de violencia contra las mujeres*, se ha demostrado que unas vidas valen más que el resto. Necesitamos colocar la vida en el centro y poner en valor las tareas de cuidado que permiten el desarrollo de la vida y las sociedades. Esto conlleva entender que somos seres interdependientes, es decir, es imposible imaginar la vida de un ser humano sin la ayuda de otro ser humano.

Además de todo esto, la justicia y el sistema de leyes patriarcal establecidos en nuestra sociedad legitiman la violencia machista, cada vez que se cuestiona a una mujer* al denunciar una agresión machista. Tan solo en los primeros 21 días del año se dieron 10 casos de violencia de género en España.

Euskalerriko Eskautak y SCN-NEK está formado por muchas mujeres: chavalas, educadoras, jefas, encargadas, madres, antiguas, técnicas…que cada día hacemos que este movimiento sea posible.

Somos conscientes de que este sistema no marcharía si no se sometiera a las mujeres*.  Sabemos que si nosotras nos plantamos, el mundo se para. Hoy, 8 de marzo, se celebra el Día de la Mujer, de la mujer que cuida, de la ama de casa, de la mujer que trabaja fuera de casa, de todas. Cada una de nosotras seguirá luchando desde su posición dentro del escultismo por un mundo justo, igualitario, feminista, y libre de todo tipo de violencia machista.

Pero hoy no es un día solo de celebración. Hoy es un día de llenar las calles, recorrer las plazas del mundo, reivindicar nuestros derechos como personas iguales, denunciar todo aquello con lo que no estemos de acuerdo, tejer redes entre nosotras tomando la sororidad como base… Plantarnos ante un sistema que nos oprime, nos explota y nos utiliza. Hoy es un día en el que tenemos que reflexionar sobre qué papel queremos coger cada una de nosotras para avanzar hacia una sociedad basada en la equidad.

Zutik emakumeak*, hautsi gure kateak, zutik, zutik, zutik…

Beti prest!

*Utilizamos la categoría ‘mujer’ reconociendonos diversas en nuestros cuerpos, trayectorias, vivencias, capacidades e identidades (bolleras, trans…)

Fuente: Euskalerriko Eskautak.

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