25 años ofreciendo escultismo en Santurtzi

25 años ofreciendo escultismo en Santurtzi

25 años ofreciendo escultismo en Santurtzi

Tal día como hoy unas personas muy comprometidas con el mundo decidieron dar un paso más y apostar por el escultismo. Después de muchas horas de trabajo, el 4 de abril de 1994 se funda oficialmente Urbegi Bizia Eskaut Taldea. Hoy podemos decir que Urbegi ha crecido mucho y poco a poco se está dando a conocer en el pueblo. Este curso celebramos nuestro 25 aniversario con muchas actividades como Gorka Deuna (cerca de 2500 personas que conformamos Euskalerriko Eskautak Bizkaia vendrán a Santurtzi el 7 de abril para celebrar nuestro patrón) y una fiesta muy especial el 5 de mayo para disfrutar todas juntas y recordar viejos momentos.

Según ya sabíamos y hemos investigado durante estos últimos cursos, destacar también la existencia del movimiento eskaut en nuestro pueblo desde al menos los años 70. Actualmente y por desgracia, la vida de los otros grupos eskaut como Sorkunde, Itsasoko Ama o Itxaskume llegó a su fin dejando el testigo en nosotros. ¡Por muchos años más de escultismo en Santurtzi! Gora Urbegi!!

En las fotos se pueden apreciar: – Uno de los primeros campamentos de Urbegi – Imposición de primeras pañoletas de Urbegi el día 4 de julio de 1996 – Asistencia del grupo Sorkunde al Gorka Deuna

 

Ahora os dejamos con la historia y el inicio del grupo contado por Javier Valdivia, uno de los fundadores del grupo.

Parece que fue ayer, y sin embargo ha pasado un cuarto de siglo. Para una persona tener 25 años significa que ha dejado atrás las inseguridades, las veleidades, la desorientación que supone la adolescencia y que está en el inicio de la primera fase de ser adulta, llena de energía y confianza para avanzar en su proyecto de vida.
Para un grupo, y sobre todo para un grupo eskaut, la situación es distinta. Significa veteranía, significa la concatenación de muchos esfuerzos, voluntades, compromisos de muchas personas, algunas de ellas recién salidas de la adolescencia con toda la carga de inestabilidad que ello supone para el grupo.
La pervivencia de Urbegi se debe, a mi juicio, a la voluntad incuestionable por parte sus monitoras/es de continuar con un proyecto ilusionante heredado de otras personas que les precedieron , y que no quisieron asumir la responsabilidad de dejar hundirse algo que tanto había hecho por ellos y por otros niños /as y jóvenes del entorno.
Por supuesto también cuenta, el apoyo decidido de la Parroquia, de la Delegación eskaut de Bizkaia y de personas que desde el inicio han arropado, cobijado, animado a esa ya larga cadena de responsables que han dado tantas horas de su vida por Urbegi.

¿Qué cómo empezó este asunto?
La “culpa” la tuvo Manuel y su preocupación por la juventud. Estuvo pacientemente agazapado esperando a que yo terminara mi compromiso como presidente de Euskalerriko Eskautak ( Federación de asociaciones diocesanas de escultismo en Euskalerria) y después de darme un mes, o dos de “cuartelillo”, un día quedó conmigo y me dijo:
– Tengo un grupo de chicos y chicas de post confirmación con ganas de trabajar, ¿qué podemos hacer?
– Yo -le dije- ya sabes lo que sé hacer, Escultismo, Tiempo Libre. ¿Tiramos?
– Tiramos -me dijo-
Y así empezó el baile. Me proporcionó dos ayudantes formidables, Marian Vallejo y Txetxu Arzuaga; juntos establecimos un plan de formación de un curso de duración, para que aquel grupo alegre, dinámico y comprometido de aproximadamente 9 jóvenes (Minerva, Raúl, Nuria, Idoia, Edu…..), fuera conociendo otras realidades y tomara contacto con nuevas metodologías, antes de empezar a trabajar con niños/as.
Al final de ese curso, algunos decidieron abandonar, otros se comprometieron en otras actividades y la mayoría decidió hacer escultismo.
Al inicio del siguiente curso, además de planificar las dinámicas a seguir, la campaña de propaganda ( actividades en el parque , en el colegio de las Carmelitas, en la parroquia etc), repartir los cargos y cargas…., había que poner nombre al recién nacido.
Primera reunión. Todas las mentes concentradas, se proponen y rechazan varias posibilidades. Nada. De repente Idoia Olabarrieta dice:
– ¡Ya lo tengo! Urbegi (manantial)
– ¡Mmmm! (mentes pensando)
El nombre fué calando y en unos minutos todos/as estábamos de acuerdo. Pero al de unos días surgió una pega al ir a legalizarlo: que había otra asociación con ese nombre. Solución, añadir a Urbegi la palabra – bizia- (vida), y ya tenemos nuestro nombre actual: Urbegi Bizia Eskaut Taldea (Grupo Eskaut “Manantial de Vida”).
Las cosas no han sido fáciles para Urbegi. Durante el primer curso y parte del segundo, a pesar de resistencias dentro y fuera de la Parroquia, el grupo fué tomando cuerpo; aquel grupo de jóvenes responsables fué “arreando” con todo: hicieron cursos de metodología eskaut, campamentos, actividades en el barrio…. todo ello con el inconveniente de no haber vivido la experiencia eskaut, de no haber pasado por ese proceso. Pero al inicio del segundo curso nos esperaba una desagradable sorpresa: de nueve responsables que contaba el grupo, por razones de trabajo, estudios etc. sólo quedaron tres: Idoia Olabarrieta, Argiñe León y Eduardo Sampayo.
Me acuerdo perfectamente de la primera reunión del curso. Después de hacer el análisis de la situación, que era extremadamente complicada, les hice la pregunta clave:
– ¿Seguimos o no seguimos?
Silencio denso, no creo que durara mucho, aunque a mí sí me pareció. Entonces, una vez más Idoia tomó la palabra.
– “Aunque sea yo sola, sigo”
No habrían pasado más de dos segundos cuando Edu y Argiñe se sumaban al desafío. Quizás no se acuerden, pero yo sí, con los ojos rasados en agua por la emoción, nos dimos la mano haciendo un círculo, como juramentados y nos pusimos a trabajar.
Urbegi existe por la convicción, el aplomo y el compromiso de estas tres personas.
Después vino una “larga marcha en el desierto”, hubo que buscar monitores/as hasta debajo de las piedras para reforzar el equipo. No siempre acertamos. Algunas veces provenían de grupos de otros pueblos, que aunque sabían algo de escultismo, no estaban conectados con nuestra parroquia, otras, eran de la parroquia con buena voluntad pero su estilo no estaba de acuerdo con lo que se pretendía.
Fueron años duros, pero Urbegi aguantó; ciertamente tuvimos ayudas de otros grupos eskauts cercanos, sobre todo de Ama Lur de Portugalete. Las cosas empezaron a cambiar con la llegada de Patxi Cano, que venía del grupo Belatzak del colegio Sta María. Era un monitor de proceso, que conocía la metodología eskaut y que contribuyó a dar la orientación definitiva al grupo en el momento en que estaba a punto de salir la primera promoción de chabales /as que se había formado en Urbegi y que en un curso, más o menos estarían dispuestos para dar los primeros relevos. Otra cosa interesante que hizo Patxi, fué que hizo visible al grupo en el pueblo: estableció contactos con el Ayuntamiento, con otros grupos (eskauts, o no), e intensificó los que ya había con la delegación.
A partir de aquí, los siguientes equipos de monitores /as fueron de proceso, provenían del grupo, mantuvieron los contactos establecidos y el grupo fué más estable y las relaciones con la parroquia también.
A día de hoy , Urbegi goza de buena salud, los relevos se van dando con la normalidad que se espera en un movimiento que es “de jóvenes para jóvenes”, sigue siendo pieza clave en la Fiesta del Barrio y está enraizado tanto en la Parroquia como en la Delegación de Bizkaia.
Que el Señor Jesús, que subía al monte Tabor, que cruzó el mar de Galilea, que disfrutaba de los lirios del campo, proteja a los urbegi´s y les ayude a cumplir su misión: “Dejar este mundo un poco mejor que como lo encontramos”.

Muchas gracias por tanto y por todo, beti prest eskautak!!

Monitorado de Urbegi

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